Christian Nodal volvió a estar en el ojo del huracán tras su reciente concierto en León, Guanajuato, donde un reencuentro inesperado encendió nuevamente las redes y desató todo tipo de especulaciones.
El show, parte de su gira por México, se llevó a cabo en el palenque de la Feria de León. Sin embargo, horas antes de subir al escenario, una serie de historias publicadas en Instagram por la violinista Esmeralda Camacho bastaron para que la polémica reviviera con fuerza.
Y es que no es la primera vez que el nombre de Esmeralda aparece ligado a la conversación. Semanas atrás, durante una presentación en Estados Unidos, Nodal protagonizó un momento cercano con la violinista sobre el escenario, mientras entre el público se encontraba nada más y nada menos que su esposa, Ángela Aguilar.
Tras aquel episodio, comenzaron a circular videos donde algunos usuarios aseguraban notar gestos incómodos por parte de la violinista luego de que Ángela hiciera acto de presencia, lo que desató una avalancha de comentarios, teorías y juicios en redes sociales. Poco después, Esmeralda desapareció de varias fechas de la gira, alimentando rumores de un supuesto despido y versiones que incluso señalaban a Ángela como la responsable del distanciamiento.

Más adelante, el silencio se rompió cuando trascendió que la ausencia de la violinista se debía a problemas con su visado. Aun así, la polémica nunca terminó de apagarse.
La llama volvió a encenderse cuando Esmeralda reapareció en redes horas antes del concierto en León. Y como si se tratara de un capítulo más de esta historia, al iniciar el show se confirmó su regreso al escenario junto a los músicos de Nodal.
Eso sí, esta vez todo fue diferente. No hubo miradas cómplices, ni momentos cercanos, ni interacción especial. El ambiente fue completamente profesional y el cantante se mantuvo distante durante toda la presentación.
Para dejar cualquier duda atrás, Ángela Aguilar estuvo presente entre el público y Nodal aprovechó la noche para presumir un nuevo tatuaje en la mano con su nombre, cerrando el concierto con un gesto que muchos interpretaron como un mensaje claro y directo.