Después de semanas de especulaciones sobre su repentina hospitalización, Gomita decidió contar su verdad. La creadora de contenido, cuyo nombre real es Araceli Ordaz, reapareció en redes para compartir el complicado episodio médico que enfrentó y que, según confesó, puso en riesgo su vida.
A través de un video, la también comediante relató que todo comenzó con un fuerte dolor abdominal que se intensificó rápidamente, acompañado de vómito y debilidad extrema. La situación obligó a su familia a trasladarla de inmediato al hospital, donde los médicos detectaron una obstrucción intestinal que requería cirugía urgente.

La influencer explicó que el diagnóstico fue una hernia de Petersen, una complicación asociada al bypass gástrico al que se sometió hace cinco años. Entre lágrimas, reconoció que su historial de cirugías estéticas y su lucha constante con la imagen corporal influyeron en su estado físico, por lo que ofreció disculpas a sus seres queridos.
Gomita compartió que antes de entrar al quirófano vivió momentos de profundo temor y dolor, pero finalmente decidió someterse a la operación, aun sabiendo que quedaría una cicatriz permanente. La intervención fue exitosa y los médicos lograron corregir el problema a tiempo.
Hoy, recuperándose y con una nueva perspectiva, la influencer asegura sentirse agradecida por la segunda oportunidad y más consciente de la importancia de priorizar la salud por encima de cualquier estándar estético.