La FIFA dio a conocer que la banda británica Coldplay encabezará el espectáculo de medio tiempo en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Nueva York, Estados Unidos.
La agrupación, famosa por convertir sus conciertos en experiencias visuales y emocionales, será la encargada de abrir una nueva etapa en la historia del torneo, donde el entretenimiento tomará un papel más protagónico. No obstante, el show no será exclusivo: se contempla la participación de otros artistas, aunque sus identidades permanecen en reserva.
Con esta apuesta, el organismo busca acercarse al modelo de grandes eventos deportivos que combinan música y espectáculo, generando alto impacto mediático y conversación digital a nivel global.
El tiempo destinado al show será breve —alrededor de 15 minutos—, lo que implica un desafío operativo importante. La producción deberá instalarse y retirarse en tiempo récord para no interferir con el desarrollo del partido, exigiendo una ejecución milimétrica.
Más allá del terreno de juego, la FIFA apunta a convertir la final en un evento de alcance cultural, capaz de atraer no solo a aficionados del futbol, sino también a seguidores de la música y el entretenimiento. La Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en tres países, ya era considerada histórica por su formato; ahora, suma un elemento que podría marcar un precedente en futuras ediciones.