La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, a través de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente y en coordinación con Fuerza Civil, ejecutó un operativo en el municipio de Juárez que resultó en el rescate de 56 perros y la suspensión total de actividades en un inmueble señalado como presunto criadero clandestino.
La acción se originó tras una denuncia ciudadana que alertaba sobre posibles condiciones inadecuadas para los animales. Durante la inspección, las autoridades revisaron el estado físico de los ejemplares, las condiciones de higiene de las instalaciones, la alimentación, la atención médica veterinaria y la documentación obligatoria para este tipo de actividades, conforme a la legislación estatal en materia de protección animal.

En el lugar fueron localizados perros de distintas razas, entre ellas pomerania, shih tzu, yorkshire y maltipoo. De acuerdo con el reporte oficial, muchos no contaban con identificación individual ni con registros de vacunación o desparasitación. Además, se detectaron deficiencias en limpieza y mantenimiento de jaulas, así como algunos ejemplares con signos de desnutrición, sobrepeso y alteraciones de conducta asociadas al estrés.
Ante las irregularidades y los posibles riesgos para la salud e integridad de los animales, la autoridad ambiental determinó aplicar medidas preventivas. Los 56 caninos fueron trasladados al Centro Estatal de Atención Animal y a asociaciones protectoras, donde recibirán valoración médica y seguimiento especializado.
Asimismo, el predio quedó clausurado mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades y definir la situación legal del establecimiento. Las autoridades reiteraron que mantendrán la vigilancia y exhortaron a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de maltrato o manejo irregular de animales.