Ciudad de México.- Lo que parecía ser un procedimiento estético de rutina terminó convirtiéndose en una de las etapas más complicadas para Galilea Montijo. La conductora reveló que una cirugía realizada en febrero de 2026 le provocó una serie de complicaciones que afectaron temporalmente la movilidad de su rostro y la hicieron pensar que su carrera en la televisión podía llegar a su fin.
La presentadora compartió su testimonio durante el podcast Bajo la piel, de la doctora Marimar Guerra, donde explicó que decidió someterse a un levantamiento de ceja inspirado en una tendencia estética. Durante la consulta, el cirujano también le sugirió realizar una intervención en el cuello para definir mejor esa zona, propuesta que aceptó al considerar que la recuperación sería rápida.
Sin embargo, el resultado estuvo lejos de lo esperado.
En los días posteriores a la operación, la inflamación no disminuyó y el tratamiento que recibió para aliviarla terminó provocándole una quemadura de segundo y tercer grado. Mientras permanecía en Nueva York, comenzó a notar cambios en la piel y decidió enviar fotografías al médico que la había operado.
La respuesta, recordó, llegó por medio de una enfermera.
“¿Qué te pusiste?”.
Al revisar las imágenes, la doctora Marimar Guerra consideró que la lesión requería atención inmediata y pidió a la conductora regresar para iniciar un tratamiento especializado. A pesar de los esfuerzos médicos, las secuelas continuaron durante varios meses.
Montijo explicó que el mayor impacto no fue el aspecto físico ni los comentarios en redes sociales, sino la pérdida de control sobre algunos movimientos de su rostro.
“Cuando siento que yo no puedo controlar mi boca ni mi ojo, claro, para los memes son maravillosos, pero a mí me daba muchísimo dolor”, expresó.
La lesión afectó el sistema linfático del cuello y derivó en una fuerte contractura muscular que terminó modificando la posición de su boca.
“La boca, porque era una cosa que yo no la podía controlar, de el resultado, la contractura tan grande que tenía en el cuello”, explicó la conductora.
La también integrante del programa Hoy señaló que el cambio en su expresión la llevó a pensar que ya no podría continuar trabajando frente a las cámaras.
“Yo dije ¿ya no voy a trabajar en la televisión? O sea, me cambió la cara. Llegó un punto que dije: me cambió la mirada, ¿qué me hizo? Yo no soy esta, yo siempre he tenido mucho miedo y tú lo sabes, incluso de cambiar mi expresión».
Pese a esas dificultades, decidió mantenerse al aire y no dejar el programa. No obstante, reconoció que la iluminación del foro hacía más notorios los cambios en su rostro. Recordó que uno de los momentos más duros ocurrió durante una entrevista con Ernesto Laguardia, cuando al verse en un monitor descubrió que su boca se desviaba sin que ella pudiera percibirlo.
La conductora también cuestionó a algunos especialistas que emitieron diagnósticos en redes sociales sin conocer su caso.
“Lo que sí me daba mucho coraje, ver a los cirujanos hablando de algo que según ellos saben, pero no sabía nada”, señaló.
Según explicó, los médicos que participaron posteriormente en su recuperación concluyeron que el tratamiento debía enfocarse en liberar la contractura del cuello, un proceso que continuó incluso cuando Marimar Guerra se encontraba en Barcelona, desde donde coordinó la atención y la canalizó a un centro especializado. Más adelante, la doctora adquirió el equipo necesario para continuar con la rehabilitación en México.
Después de varios meses de tratamiento, Galilea Montijo afirmó que su recuperación alcanza aproximadamente el 90 por ciento. Aunque reconoció que atravesó momentos de incertidumbre, aseguró que la experiencia no cambió su opinión sobre los procedimientos estéticos, pero sí reforzó la importancia de acudir con especialistas certificados y con amplia experiencia.