Monterrey, Nuevo León. — ¿Disfrazarse para una fiesta o preparar un altar en memoria de un ser querido? En Monterrey, los últimos días de octubre y el inicio de noviembre ponen sobre la mesa dos formas distintas de celebrar: Halloween, con sus disfraces y planes nocturnos, y el Día de Muertos, con sus ofrendas y recuerdos familiares.
La cercanía de Nuevo León con Estados Unidos hace que Halloween tenga una presencia evidente en la ciudad. Durante esta temporada, los escaparates se llenan de telarañas artificiales, calabazas y máscaras; mientras que bares, escuelas y centros de entretenimiento organizan concursos de disfraces y actividades temáticas.
Para muchos jóvenes, el 31 de octubre también representa una oportunidad para reunirse con amigos, salir de fiesta o buscar experiencias de terror. En el comercio, la fecha abre espacio para la venta de dulces, maquillaje, vestuarios y decoraciones.
Pero cuando noviembre se acerca, la atención también se dirige hacia otra costumbre. El Día de Muertos se hace presente con el pan de temporada, las flores de cempasúchil, las fotografías en los altares y las visitas a los panteones. Son prácticas que conectan la celebración con la historia de cada familia y el recuerdo de quienes ya fallecieron.

Una tradición también mueve la economía
La diferencia entre ambas fechas no solo está en la manera de celebrarlas, sino también en las actividades que generan. Halloween impulsa principalmente productos relacionados con disfraces, dulces y entretenimiento, mientras que el Día de Muertos moviliza la compra de flores, alimentos, veladoras y artículos para las ofrendas, además de los servicios vinculados con los cementerios.
Para este 2026, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Monterrey (Canaco) calcula que las actividades relacionadas con el Día de Muertos podrían generar alrededor de 2 mil 600 millones de pesos en Nuevo León, un aumento nominal del 5.5 por ciento frente a los 2 mil 464 millones de pesos estimados en 2025.
La cifra permite dimensionar el movimiento comercial de la temporada, aunque no determina qué celebración prefieren los habitantes ni cuánto dinero se destina exclusivamente a cada una.
¿Halloween le está ganando terreno al Día de Muertos?
En las calles y los establecimientos, Halloween suele llamar la atención por sus decoraciones y actividades recreativas. Sin embargo, esa visibilidad no significa necesariamente que haya desplazado al Día de Muertos, pues ambas celebraciones responden a motivaciones diferentes.
Además de las prácticas familiares, la tradición mexicana tiene presencia en espacios culturales de Monterrey. Este año, el Museo de Historia Mexicana y el Museo del Noreste programaron actividades relacionadas con las ofrendas y los personajes tradicionales de la festividad.
Por ahora, no hay datos comparativos suficientes para afirmar cuál de las dos celebraciones tiene mayor aceptación entre los regios. Lo que sí se observa es que ambas ocupan un lugar en la agenda de octubre y noviembre: una ofrece alternativas de diversión y convivencia, mientras que la otra conserva espacios para recordar a quienes forman parte de la historia de cada familia.
Al final, en Monterrey no necesariamente se trata de elegir entre una u otra. Hay quienes aprovechan Halloween para salir con amigos y después participan en las tradiciones del Día de Muertos. Dos fechas distintas que, año con año, forman parte de una misma temporada.