Monterrey.- La intensificación del huracán Polo, que este martes alcanzó la categoría 5 frente al Pacífico mexicano, puso nuevamente la atención sobre las condiciones meteorológicas que podrían registrarse en diferentes estados del país.
Sin embargo, para Nuevo León el panorama es distinto. Aunque se mantiene el seguimiento al poderoso ciclón, los pronósticos no contemplan que Polo toque territorio neoleonés ni que represente un impacto directo para Monterrey.
Las mayores afectaciones asociadas al sistema se concentran en estados del occidente y sur de México, donde se esperan precipitaciones importantes, fuertes rachas de viento y condiciones marítimas adversas. También existe riesgo de inundaciones y deslaves en zonas donde las lluvias sean más intensas.
Mientras el huracán permanece frente a las costas del Pacífico, el sistema que podría modificar las condiciones del tiempo en Nuevo León será el primer frente frío de la temporada 2026-2027.
De acuerdo con el pronóstico para los próximos días, el frente avanzará hacia el norte y noreste del país, situación que podría incrementar las probabilidades de lluvia en territorio neoleonés.
Para miércoles 23, jueves 24 y viernes 25 de septiembre, se contempla una probabilidad de precipitación de hasta 40 por ciento, acompañada de rachas de viento que podrían alcanzar entre 30 y 40 kilómetros por hora.
A pesar del ingreso del frente frío, las temperaturas máximas todavía podrían ubicarse alrededor de los 30 a 32 grados Celsius, por lo que el cambio en las condiciones no significaría, por ahora, un descenso extremo de temperatura.
En resumen, Polo y el clima de Nuevo León están siguiendo caminos diferentes: mientras el huracán concentra su actividad en el Pacífico, será el frente frío el que tenga mayor relevancia para las condiciones meteorológicas de la entidad durante los siguientes días.