El influencer y boxeador estadounidense Jake Paul volvió a encender la conversación en el mundo del boxeo al insistir públicamente en un posible combate contra Saúl “Canelo” Álvarez. La propuesta surge mientras el campeón mexicano afina detalles para enfrentar al canadiense Christian Mbilli el próximo 12 de septiembre en Arabia Saudita.
Paul reapareció recientemente luego de varios meses alejado de la actividad deportiva tras la lesión de mandíbula que sufrió en diciembre pasado durante su combate ante Anthony Joshua. A través de entrevistas y publicaciones en redes sociales, el estadounidense aseguró que retomó contacto con el equipo de Canelo para intentar concretar una pelea que anteriormente estuvo cerca de realizarse.

Incluso, Jake Paul afirmó haber hablado directamente con el pugilista tapatío y lanzó una oferta millonaria para llamar su atención. En uno de los videos difundidos, el creador de contenido menciona una bolsa de 200 millones de dólares, asegurando que sería “la pelea más grande del boxeo actual”.
No es la primera vez que ambos nombres coinciden en negociaciones. Desde el año pasado circularon reportes sobre conversaciones avanzadas para organizar un combate en Las Vegas durante las celebraciones del Cinco de Mayo. Sin embargo, el proyecto quedó detenido luego de que surgiera la posibilidad de que Álvarez enfrentara a Terence Crawford en otro acuerdo impulsado desde Arabia Saudita.
El tema volvió a cobrar fuerza tras las recientes actuaciones del mexicano arriba del ring. Mientras algunos analistas consideran que Canelo atraviesa una etapa distinta en su carrera, Jake Paul intenta aprovechar el momento mediático para impulsar un enfrentamiento que tendría enorme impacto comercial y de audiencia.
Por ahora, el enfoque del campeón mexicano continúa puesto en Christian Mbilli, uno de los rivales más sólidos de la división supermediana. La pelea en territorio saudí representa un compromiso importante para Álvarez y una nueva vitrina internacional en su trayectoria.
En tanto, Jake Paul todavía espera recibir autorización médica para regresar plenamente a los entrenamientos. El estadounidense reconoció que aún no puede realizar sesiones intensas de sparring, aunque dejó claro que mantiene la intención de cerrar su carrera enfrentando a una figura histórica del boxeo como Canelo Álvarez.