Una estudiante con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad fue víctima de burlas en un entorno escolar luego de aplicar una técnica de autocontrol emocional que le había sido recomendada por su psicóloga.
De acuerdo con el relato difundido, el menor utilizó la conocida “técnica de la tortuga”, un ejercicio de autorregulación que consiste en detenerse, respirar y calmarse ante situaciones de estrés o sobreestimulación, con el objetivo de recuperar el control de sus emociones.
Sin embargo, en lugar de recibir apoyo, su intento de manejar la situación fue objeto de risas y señalamientos por parte de algunos compañeros.
La situación ha generado preocupación, ya que el estudiante habría expresado posteriormente su negativa a regresar a clases, lo que abre nuevamente el debate sobre el impacto del acoso escolar y la falta de empatía en las aulas.
Especialistas y usuarios en redes sociales han señalado que este tipo de casos evidencian la necesidad de reforzar la educación emocional y la inclusión dentro de los espacios educativos, especialmente para alumnos que enfrentan condiciones como el TDAH.