El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su gobierno no contempla entablar negociaciones con Irán y que la única opción que considera es una rendición total del país, mientras la ofensiva militar estadounidense está por cumplir una semana.
El mandatario difundió su postura a través de la plataforma Truth Social, donde reiteró que no habrá acuerdos con el gobierno iraní si no se acepta esa condición. También señaló que, después de un eventual cambio de liderazgo, Estados Unidos y sus aliados podrían colaborar para impulsar la recuperación económica de Irán.
Trump incluso retomó el lema que utilizó en su campaña presidencial para lanzar un mensaje similar enfocado en Irán, asegurando que el país podría tener un futuro próspero si se producen cambios en su dirección política.

En declaraciones a la cadena CNN, el presidente fue cuestionado sobre la posibilidad de que Irán continúe bajo el mando de una figura religiosa tras la muerte del líder supremo, Alí Jameneí. Trump respondió que no le preocupa ese tipo de liderazgo, siempre y cuando quien gobierne mantenga relaciones estables con Estados Unidos, Israel y otros países de la región.
La escalada del conflicto comenzó el pasado fin de semana, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques contra objetivos iraníes. En esos primeros bombardeos murió Jameneí, junto con altos mandos militares y decenas de personas más, mientras que el número de víctimas ha continuado aumentando con el paso de los días.
Irán ha respondido con ataques dirigidos a Israel y a instalaciones estadounidenses en Medio Oriente, incluidas bases y sedes diplomáticas en países como Kuwait y Arabia Saudí. De acuerdo con reportes oficiales, al menos seis militares estadounidenses han fallecido desde el inicio de las hostilidades.
Trump ha defendido la operación militar al afirmar que busca proteger a ciudadanos estadounidenses y debilitar las capacidades bélicas de Irán, incluida su fuerza naval y su programa nuclear. Además, este viernes tiene previsto sostener una reunión en la Casa Blanca con directivos de compañías del sector defensa.