El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ordenó la suspensión temporal de las inspecciones de tránsito y detenciones de vehículos realizadas por sus agentes, luego de que dos operativos migratorios terminaran con la muerte de dos personas en distintos estados del país.
De acuerdo con medios estadounidenses, la medida fue emitida de manera interna y permanecerá vigente hasta que se giren nuevas instrucciones. La disposición afecta principalmente a los agentes encargados de las labores de detención y deportación de inmigrantes.
La decisión se produce después de un operativo en Biddeford, Maine, donde un ciudadano colombiano de 26 años murió tras recibir disparos de un agente migratorio. Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes señalaron que el joven contaba con permiso de trabajo y número de Seguro Social.
Autoridades federales sostienen que el agente abrió fuego luego de que el conductor presuntamente intentara embestir con su vehículo a los oficiales que participaban en el operativo. El caso permanece bajo revisión.
Días antes, otro operativo del ICE en Texas dejó como saldo la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien, de acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se encontraba en Estados Unidos sin autorización migratoria.
Según los reportes, mientras permanezca la suspensión, los agentes deberán coordinarse con otras corporaciones de seguridad cuando sea necesario detener un vehículo durante una operación de arresto.