La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó este martes el derecho a la ciudadanía por nacimiento para todas las personas que nacen en territorio estadounidense, sin importar el estatus migratorio de sus padres.
Con una votación de seis magistrados a favor y tres en contra, el máximo tribunal desechó el intento de restringir este derecho mediante una orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump, la cual buscaba excluir de este beneficio a hijos de inmigrantes en situación irregular o con estancia temporal en el país.
La resolución reafirma que la ciudadanía por nacimiento continúa protegida por la Constitución de Estados Unidos y seguirá aplicándose a quienes nazcan dentro de sus fronteras.
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