Durante los últimos días, Starbucks se convirtió en tema central en redes sociales debido al lanzamiento de un vaso coleccionable con diseño de oso, creado especialmente para la temporada navideña.
La pieza, muy limitada y altamente solicitada, comenzó a aparecer rápidamente en plataformas como Facebook Marketplace y Mercado Libre, donde algunos revendedores la ofrecen por montos que alcanzan hasta los 8 mil pesos.
Starbucks México informó que a partir del 1 de diciembre estaría disponible este vaso de 590 mililitros, elaborado con vidrio grueso y transparencia total.
El diseño muestra a un oso con atuendo de barista, gorro invernal y popote verde con blanco, elementos que evocan el ambiente festivo de la marca. Inicialmente, el llamado Bearista Cup se vendió únicamente a clientes Gold mediante un cupón especial, mientras que al público general se le permitiría adquirirlo a partir del 2 de diciembre, siempre y cuando aún hubiera unidades.

Edición limitada y venta acelerada
El precio oficial del artículo en tienda fue de 869 pesos, más el consumo de una bebida. No obstante, las existencias se agotaron casi de inmediato. Los clientes con acceso anticipado se formaron desde temprano para asegurar el suyo, y la producción reducida contribuyó al rápido desabasto.
Según la información publicada por Starbucks México, se fabricaron 37,472 vasos Bearista, distribuidos entre las 900 sucursales del país. Esto implica que cada punto de venta contó con un aproximado de 41 a 42 unidades, aunque la cifra varió dependiendo de la tienda.
Reventa y precios inflados
Ante la escasez, muchos compradores optaron por recurrir a la reventa. En sitios como Marketplace y Mercado Libre se pueden encontrar tanto vasos originales como imitaciones. Los revendedores han multiplicado el precio inicial: algunos lo duplicaron o triplicaron, mientras que otros piden entre 6 mil y 8 mil pesos por pieza.
Críticas y humor en redes sociales
La situación provocó una ola de reacciones en redes, donde usuarios expresaron sorpresa, molestia y sarcasmo por los exorbitantes precios. Comentarios como “El colmo de la tontería”, “Más rico y barato el café de olla”, “Qué flojera lavar eso” y “Luego los veremos en el tianguis a 100 pesos” reflejan la mezcla de burla e incredulidad que generó el fenómeno.