El Gobierno de la Ciudad de México comenzó la instalación de una red de sanitarios públicos automatizados en zonas turísticas y de alta afluencia peatonal, operados a través de la empresa paraestatal Servimet. El proyecto arranca con siete unidades activas en la alcaldía Cuauhtémoc, con la proyección de alcanzar los 26 módulos en los próximos meses.
El acceso a las cabinas tendrá un costo de 7 pesos, el cual podrá liquidarse mediante efectivo, tarjetas de crédito, débito, la tarjeta de Movilidad Integrada (MI) y plásticos de programas sociales. Aunque inicialmente operarán de forma gratuita por periodo de prueba, el cobro se reactivará una vez concluida esta fase.
Restricciones de tiempo y sistema de autolavado
De acuerdo con las especificaciones técnicas presentadas por la dirección de Servimet, el uso de las instalaciones estará sujeto a un límite estricto de 9 minutos por persona. Al agotarse el tiempo establecido, una alarma sonora (chicharra) se activará para presionar al usuario a desalojar el espacio. Las autoridades señalaron que la medida busca agilizar el flujo y evitar el uso de dispositivos móviles o lectura dentro de los módulos.
En cuanto al mantenimiento, el sistema cuenta con un mecanismo de autolavado que limpia la tasa de forma automática tras cada visita, sumado a una sanitización tecnológica programada cada cinco usuarios. El mantenimiento continuo a lo largo del día estará a cargo de una empresa externa contratada para dicho fin.
Ubicación de los primeros puntos
Los primeros siete sanitarios se encuentran distribuidos en los siguientes puntos de la capital:
- Balderas: Frente a la Biblioteca de México (La Ciudadela).
- Monumento a la Revolución: Dos unidades en el perímetro.
- Jardín del Arte (Sullivan): Dos unidades disponibles.
- Zona Rosa: Dos módulos en el área comercial.
- Avenida Chapultepec: Esquina con la calle Liverpool.
- Metro Sevilla: Una unidad en el exterior de la estación.
Vigilancia y seguridad contra vandalismo
Debido a los retos que implica mantener la infraestructura en el espacio público, la administración local anunció que los módulos estarán vinculados a un esquema de monitoreo permanente.
La estrategia de seguridad y prevención de daños materiales se coordinará entre la policía capitalina, la Fiscalía local, el sistema de cámaras del C5 y comités vecinales de las zonas seleccionadas. Con este modelo de cobro, la Ciudad de México busca emular sistemas de mobiliario urbano sanitario ya implementados en ciudades como París, Tokio, Madrid y Nueva York.