Guayaquil, Ecuador.– El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari falleció el pasado 17 de octubre luego de que una cruz de grandes dimensiones se desprendiera de la pared ubicada detrás del altar y cayera sobre él mientras celebraba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, Ecuador.
El hecho quedó registrado en una transmisión en vivo difundida a través de las redes sociales oficiales de la parroquia. Instantes antes del accidente, el religioso pronunció la frase “Vamos a morir”, durante una reflexión sobre el sentido de la vida, la muerte y la importancia de fortalecer la relación con Dios.
Durante su homilía, Sánchez Molinari invitó a los feligreses a reconsiderar el tiempo que dedican a las preocupaciones materiales y a dar mayor importancia a su vida espiritual. Según expresó, aunque los bienes materiales tienen su valor, dedicar tiempo a Dios representa algo fundamental para la existencia.
Sus palabras adquirieron un significado especial tras el trágico desenlace ocurrido durante la celebración eucarística, que conmocionó a la comunidad católica local.
Convocan a misa en memoria del religioso
Tras conocerse su fallecimiento, la Congregación del Santísimo Redentor y la Arquidiócesis de Guayaquil difundieron una invitación dirigida a los fieles para participar en una eucaristía en honor al sacerdote.
La ceremonia se realizó la noche del domingo en la iglesia del Perpetuo Socorro, donde los asistentes se reunieron para orar por el descanso eterno de Sánchez Molinari.
Asimismo, la parroquia publicó un mensaje de despedida en sus plataformas digitales, en el que pidió a los creyentes unirse en oración por el religioso y expresó sus deseos de que encuentre el descanso eterno y la luz perpetua.
La muerte del padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari dejó consternados a los feligreses que seguían la celebración religiosa, mientras la comunidad parroquial se unió para rendirle homenaje y acompañar espiritualmente a quienes lamentan su pérdida.