Una ola de indignación y movilizaciones sociales sacude a la frontera norte del país luego de que se viralizara el desgarrador testimonio de una menor de 9 años, quien acusó públicamente a su progenitor de agresión sexual. El caso, que detonó al finalizar un evento escolar, ya provocó el cierre de vialidades clave y la intervención de las autoridades estatales.
Los hechos se desencadenaron el pasado 26 de mayo en el marco de un festival escolar. Testigos afirman que, al momento de la salida, la infante sufrió una severa crisis de llanto y se negó rotundamente a volver con su padre, con quien compartía vivienda desde hacía unas semanas tras el regreso de este a su entorno familiar. Ante la angustia de la menor, sus familiares decidieron documentar la situación en video para solicitar auxilio.
Un testimonio que desató la movilización
En el material audiovisual que circula en plataformas digitales, la niña relata entre lágrimas las presuntas agresiones ocurridas por las noches mientras se encontraba bajo la custodia del señalado.
“Me desperté de golpe y veo que me estaba tocando mis partes íntimas y me volteé muy rápido. Yo no quiero irme con mi papá porque eso está muy mal”, se escucha decir a la menor en el video que generó indignación inmediata entre los usuarios.
Vica Torres Arocha, madre de la víctima, declaró que desde el momento del incidente ha tocado las puertas de diversas dependencias gubernamentales para exigir la patria potestad y protección absoluta de su hija. Según la madre, el desgarrador relato de la pequeña ocurrió tanto frente a los asistentes al plantel como ante los primeros respondientes policiales que acudieron al lugar.
Frontera colapsada por exigencia de justicia
Ante la aparente lentitud inicial de las instituciones, ciudadanos y colectivos locales se solidarizaron con la familia. Tras marchar por las principales avenidas de Piedras Negras, el contingente de manifestantes escaló la protesta bloqueando el acceso al Puente Internacional II, estrangulando el cruce fronterizo hacia Estados Unidos como medida de presión para ser escuchados.
La presión social surtió efectos inmediatos. Fuentes oficiales confirmaron que la menor ya fue retirada del entorno paterno y se encuentra bajo el resguardo seguro de las instituciones de protección infantil del estado, mientras se desahogan las pruebas periciales correspondientes.
Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía General del Estado de Coahuila mantiene abierta la carpeta de investigación para esclarecer los hechos y determinar la situación jurídica del presunto agresor, mientras la familia permanece a la espera de los dictámenes oficiales.