La tensión interna en la dinastía de la fallecida estrella Julián Figueroa ha alcanzado un nuevo punto crítico. Los reflectores se han volcado nuevamente sobre Imelda Tuñón y Maribel Guardia, luego de que salieran a la luz alarmantes declaraciones que confirman una fractura legal y personal aparentemente irreversible dentro del núcleo familiar.
Orden de restricción y señalamientos de agresión
Durante una reciente comparecencia ante la prensa, Imelda Tuñón no se guardó nada al destapar que la famosa actriz costarricense enfrenta actualmente limitaciones legales para acercarse a ella y a su pequeño hijo. Según lo expuesto por la intérprete, la restricción responde a presuntos episodios de violencia.
«No se le retiró a la abuelita porque se le quiso, no por nada de saña, sino porque no cumplió con su obligación y porque tiene una orden de restricción por violencia en contra mía y de mi hijo», sentenció de manera contundente frente a los micrófonos.
Fricciones por la tutela del menor
El conflicto escaló a raíz de la designación legal de la periodista Addis Tuñón como la nueva tutora del infante. Imelda aclaró los rumores sobre dicho trámite, desmintiendo que se trate de un movimiento sencillo o con fines de lucro. Explicó que el proceso conllevó una estricta serie de requisitos legales, incluyendo el dejar una propiedad en garantía para avalar la responsabilidad.
Por su parte, la propia Addis Tuñón reaccionó a los cuestionamientos de la prensa respecto al descontento de Maribel Guardia por este veredicto. La comunicadora enfatizó que su único motor es el bienestar del menor:
«Yo estoy aceptando un cargo con responsabilidad jurídica sin tener nada a cambio más que la satisfacción de hacer lo correcto».
A pesar de la evidente molestia de la contraparte, la periodista aseguró que no caerá en provocaciones ni emitirá comentarios despectivos hacia la trayectoria o persona de la actriz.
Guerra de declaraciones con Marco Chacón
La polémica no terminó ahí. Imelda Tuñón también aprovechó el espacio para defenderse de las declaraciones emitidas por Marco Chacón, esposo de Guardia, quien la había señalado previamente por el supuesto robo y comercialización de bolsos de alta gama.
Tuñón tachó de falsas dichas acusaciones y catalogó la narrativa de Chacón como un intento de desacreditación motivado por el resentimiento tras el revés legal que sufrieron. «Qué lamentable que un hombre que formó parte de mi familia me esté atacando ahorita después de que perdió legalmente. Se me hace que hay mucho rencor y mucha rabia», concluyó de forma tajante.
Hasta el momento, la defensa legal de Maribel Guardia no ha emitido un comunicado oficial respecto al estatus de la supuesta orden de restricción.