La era de Matías Almeyda con el Club de Futbol Monterrey ha comenzado oficialmente. El estratega argentino arribó la tarde de este viernes al Aeropuerto Internacional de Monterrey para asumir la dirección técnica de los Rayados, un movimiento que la directiva albiazul había anticipado desde hace algunos días.
A su llegada a la Sultana del Norte, el timonel sudamericano no ocultó su alegría por volver al balompié azteca y afrontar este ambicioso proyecto con la escuadra regiomontana.
«Estoy muy feliz de regresar a México, deseo que sea de la mejor manera y poder estar un tiempo muy largo (…) hoy arranca un sueño en mi vida», compartió Almeyda ante la densa guardia de medios de comunicación que lo esperaba en la terminal aérea.
El vínculo entre la institución regiomontana y el director técnico se pactó formalmente el pasado 21 de mayo, acordando una relación contractual por los próximos dos años. Se espera que en el transcurso de la semana, el «Pelado» y sus colaboradores asuman las riendas de los entrenamientos para diseñar la pretemporada de cara al Torneo Apertura 2026 de la Liga MX.
Un estratega con ADN ganador
La contratación de Almeyda se perfila como la principal apuesta de la directiva de Monterrey para recuperar el protagonismo en el torneo local. El técnico cuenta con un respaldo internacional que abarca ligas de primer nivel:
- Inicios en Argentina: Debutó en los banquillos en 2011 logrando el histórico regreso de River Plate a la máxima categoría, hazaña que repetiría más tarde con Banfield.
- Época dorada con Chivas: Llegó a México en 2015 y devolvió el brillo al Guadalajara, conquistando el Clausura 2017, dos Copas MX, una Supercopa MX y la Liga de Campeones de la Concacaf en 2018.
- Paso por EE. UU. y Europa: Comandó al San Jose Earthquakes en la MLS y posteriormente emigró al AEK Atenas, donde se coronó en la liga y copa griegas. Su proyecto previo a Rayados fue al frente del Sevilla de España, gestión que concluyó en marzo pasado.
Una huella imborrable desde la cancha
El liderazgo de Almeyda no es casualidad; se forjó desde sus días como mediocampista de élite. Como jugador profesional, defendió camisetas de jerarquía mundial como River Plate, Lazio, Parma, Inter de Milán y el propio Sevilla, además de representar a la Selección Argentina en los Mundiales de Francia 1998 y Corea-Japón 2002. Su palmarés en la cancha presume desde una Copa Libertadores hasta campeonatos de la Serie A de Italia y torneos de la UEFA.
Con este bagaje, el técnico sudamericano asume el timón de un Monterrey que exige títulos inmediatos, confiando en que su experiencia y mentalidad ganadora los lleven de vuelta a la cima del fútbol mexicano.