En medio del constante ruido mediático que rodea al apellido Aguilar, Pepe Aguilar decidió poner los puntos sobre las íes y hablar sin filtros sobre su trayectoria, su legado y la forma en la que enfrenta la atención pública.
El cantante aseguró que, a diferencia de muchas figuras del espectáculo, su carrera no se ha sostenido en la polémica, sino en años de trabajo, disciplina y amor por la música.
Durante una charla reciente con The Editorial México, el intérprete de música regional abrió su corazón y recordó que crecer siendo hijo de dos leyendas como Antonio Aguilar y Flor Silvestre le dejó una gran responsabilidad, pero también valores sólidos que han marcado cada paso de su camino artístico.

Pepe no ocultó su orgullo al afirmar que su historia en la música ha sido transparente y coherente, y que su permanencia en los escenarios no responde a la necesidad de figurar, sino a una verdadera pasión por el arte. “Sigo aquí porque amo lo que hago”, dejó entrever el cantante, quien asegura que aún tiene mucho por ofrecer.
Aunque cuenta con una extensa discografía y una carrera llena de logros, Aguilar se mostró reservado al hablar de su impacto en la industria. Prefiere que su trabajo y los números hablen por él, antes que autoproclamarse como una figura intocable del género.

En el plano familiar, el cantante reveló que la disciplina, el respeto y la integridad son los principios que heredó de sus padres y que ahora busca inculcar en sus hijos. Para Pepe, el éxito no se mide solo en fama o dinero, sino en mantenerse fiel a uno mismo, algo que considera clave para no perder el rumbo en el mundo del espectáculo.
Sus declaraciones llegan en un momento en el que la familia Aguilar ha estado bajo la lupa, especialmente por la exposición mediática y digital que rodea a su hija Ángela Aguilar. Sin embargo, Pepe fue claro: prefiere enfocarse en su legado artístico y no engancharse con los comentarios o controversias que circulan en redes sociales.
Finalmente, el cantante reafirmó su profundo orgullo por sus raíces y por representar a México a través de su música. Para él, la identidad mexicana no es solo una bandera artística, sino una forma de vida que sigue guiando su carrera y su manera de ver el mundo.
